Que la rama quebrada sea mi lengua. Que la piedra fría sea mi hueso. Que la sombra que no miente sea mi manto.
Cuervos: no sois mensajeros. Sois la carta misma. un encantamiento de cuervos
Para ser dicho al atardecer, cuando el sol se vuelve ojo de cuervo. Que la rama quebrada sea mi lengua
Por la sal y por la ceniza, por el árbol seco que aún sostiene el cielo, trazo este círculo de pico y vuelta. un encantamiento de cuervos
Cuervo del primer umbral: ven con el brillo húmedo de lo hallado. Cuervo del segundo umbral: ven con el recuerdo de la cosecha podrida. Cuervo del tercer umbral: ven con tu ojo que sabe mi nombre antes de que lo diga.
Así sea dicho. Así sea vuelto.